05 diciembre 2009

¿A quién esperamos?

Posted by P. Pedro Ayala | 05 diciembre 2009 | Category: , , , |

“Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios.”

Con la llegada del tiempo de adviento, aparecen muchos personajes en las calles de nuestra ciudad, desde el reno, el muñeco de nieve, un señor anciano, de barriga pronunciada, vestido con un abrigo rojo, los pingüinos, etc. paraciera que como se dice en mercadotecnía se ha "posicionado" muy bien, y han ganado la ciudadanía.

Llegamos al segundo domingo de adviento, la sensación que me llega, -puede ser que uno de los tres lectores de este blog la comparta conmigo- y es que el tiempo pasa aprisa… hace una semana iniciábamos el Adviento encendiendo la primera vela de la corona, y este Domingo encenderemos la segunda, que importante que este tiempo de preparación no pase con tanta rapidez,  y preocupados en otras muchas cosas, que no alcancemos a prepararnos como es debido para recibir a Jesús que nace, que asume nuestra condición humana y pide que le aceptemos…

Puede ser que la voz que grita en el desierto, sea silenciada, o apagada por tantos ruidos que la mercadotecnia lanza con furia, pues ésta busca elevar la ventas, aumentar los ingresos, vender no sólo los regalos tan ansiados para la Navidad, sino que también pretenden vendernos la felicidad como cualquier producto que se toma de los anaqueles de las grandes cadenas comerciales presentes en varios países… o tal vez esta voz ya no resuena en nuestro corazón pues se ha endurecido, se ha petrificado y pareciera que no hay manera de devolverle la sensibilidad.

Hoy necesitamos profetas que nos ayuden a no perder vista el motivo de estas fiestas, profetas como Juan el Bautista, que nos recuerden la necesidad de prepararnos para recibir a Jesús, pues muchas veces pareciera que celebramos el Nacimiento de Nuestro Señor Jesús sin invitarle a Él, preparamos la fiesta de cumpleaños sin tener presente y sin invitar a quien motiva la celebración, al cumpleañero. El jueves pasado he viajado de Guadalajara a Filadelfia por avión para llegar a una pequeña ciudad de Pensilvania, Reading, y acompañar a la comunidad hispana de las parroquias de San Pedro, San José, San Pablo y Santa Margarita en la preparación y celebración de la fiesta de la virgen de Guadalupe,  en el vuelo hojeaba una de las revistas que usa esta aerolínea para crear necesidades, ¡cuantas cosas que en realidad no necesito! Pero ese no es el motivo del comentario...  llamó mi atención una fotografía que ofrecía para este tiempo de navidad un nacimiento, ¿qué tiene de extraño esto? Pues nada, que éste nacimiento era representado por los personajes de la caricatura de Charly Brown, Snoopy… (Peanuts) una imagen inocente y hasta divertida, pero que me ha invitado a la reflexión, pues en el pesebre no se encontraba ningún niño recién nacido que representara a Jesús, era Emilio, que es el pajarito amigo de Snoopy… digo que me ha invitado a la reflexión pues muchas veces, podemos celebrar la Navidad sin invitar a Jesús, el motivo principal  de la celebración, de nuestra reunión familiar, puede que esta gran fiesta en la que recordamos la encarnación del Hijo de Dios, se reduzca a un día más para hacer compras y para que los comerciantes, grandes y pequeños hagan su agosto.

Hoy somos invitados a preparar el camino para que el Señor llegue, escuchemos esta voz, no nos dejemos distraer por otras muchas voces que anuncian ofertas, que nos invitan a gastar, a consumir y que al no poderlo hacer aumentan la frustración en nuestra vida. Que no perdamos el tiempo en muchas otras cosas que tal vez sean necesarias más no urgentes ni tan importantes en este momento, centremo la atención en preparar nuestra persona con la conversión del corazón, el adorno externo indica que hay fiesta pero no lo es todo.

Currently have 1 comentarios:

  1. Hace algunos dias cometaba con mi novio precisamente esto. Le decia que yo pensaba que si todos los que celebraban la Navidad de verdad la celebrara por el motivo verdadero, Dios estaria muy orgulloso de nosotros... es increible como nos perdemos en tantas cosas materiales y nos olvidamos de agradecerle a El por todo aquello que nos brinda.

    Saludos Pedrito!!!


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